Dos días de terror y horror en Honduras es el saldo después de que las fuerzas armadas y policiales arremetieron contra decenas de miles de hondureños en Tegucigalpa y San Pedro Sula, centro industrial en Honduras. Centenares de personas han sido detenidas, golpeadas y hay muchos heridos, según los reportes de diferentes organismos de derechos humanos.
Las dos principales ciudades de Honduras están militarizadas. Las marchas pacificas que durante 46 días han mantenido la orden de no dejarse a provocar han sido agredidas por unidades del ejército, los comandos Cobras y la policía nacional. Hay múltiples testimonios que dicen que las Fuerzas Armadas, policía y la alcaldía de Tegucigalpa han enviado provocadores que se han infiltrado a las marchas. Han provocado a los uniformados que han atacado a los manifestantes que se han defendido con lo que tienen en las manos.
Los dirigentes obreros, Juan Barahona de la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras (FUTH) y Bloque Popular e Israel Salinas de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH) rechazan las acusaciones de la prensa fiel a los golpistas y el vocero de la policía nacional en el sentido de que las autoridades de facto no atacan a las marchas si estas no arremeten contra la propiedad privada o pública.
"Como golpear a un burro amarrado"
"La quema del bus y de Popeyes (el martes pasado) fue obra de infiltrados por la Policía. Es difícil cuidar eso en una movilización de 30,000 personas", dijo a la AFP el dirigente obrero Israel Salinas, uno de los líderes del Frente.
"Eso es de infiltrados. Nosotros andamos en forma pacífica desde el primer día, hace 46 días", agregó otro dirigente del Frente, el liberal Rasel Tomé.
"No vamos a provocar, no vamos a confrontar a los policías. Esta es una manifestación pacífica--si confrontamos sería como golpear a un burro amarrado", dijo Juan Barahona.
"Esta lucha es con paz, organización y sin desesperarnos. A los golpistas los tenemos desesperados, no han podido gobernar ni un día con tranquilidad y los vamos a derrotar", agregó el dirigente.
Hoy miércoles siguieron las marchas y también las provocaciones que en Tegucigalpa resultó en más ataques de los uniformados.
"Ni habíamos llegado al congreso, nos causan daño los infiltrados. La gente ni sabía lo que pasó. No nos explicamos qué pasó, mucha provocación de gente que no es de la resistencia", comentaba Juan Barahona a Radio Globo.
Centro de reclusión en la parte trasera del congreso
Los manifestantes fueron salvajemente golpeados y muchas personas posteriormente torturadas. Un taxista que se presentó en los estudios de Radio Globo, contó que vio cuando el ejército sacó 33 personas de la parte trasera del Congreso Nacional. Unas personas que fueron liberadas reportearon haber sido recluidos y acostados boca abajo sin camisa y descalzos.
Fueron puestos en un bus que los trasladó al Primer Batallón de Infantería del ejército en las afueras de Tegucigalpa. Muchos rostros estaban ensangrentados, contaba el taxista, que primero contó los presos y después siguió el bus para constatar el destino de los manifestantes apresados.
Grupos de derechos humanos fueron a corroborar los testimonios en torno a la existencia de este centro.
Diputado de la UD baleado
"El Cofadeh (Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos) informa a la opinión pública nacional e internacional que en la represión policial de este día contra los manifestantes en el centro de Tegucigalpa, el diputado al Congreso Nacional, Marvin Ponce, fue herido de bala y se encuentra recibiendo atención médica en el Hospital Escuela. Junto a Marvin Ponce también se encuentra herido de bala el doctor Napoleón Vallejo, galeno que se había sumado a la resistencia popular."
La Universidad Pedagógica Francisco Morazán fue tomada por los militares y las personas que se encontraban fueron torturadas, según testimonios publicados por Radio Globo.
En San Pedro Sula, miles de manifestantes fueron de igual manera atacados.
Sede de Vía Campesina baleada durante toque de queda
La organización Vía Campesina informaba en un comunicado dramático esta mañana que anoche a las 11:23 p.m., después del toque de queda que se inició a las 10:00 p.m., personas desconocidas abordo de un Toyota Turismo de color crema placa PCA1981 dispararon contra la oficina de la Vía Campesina en Honduras que coordina Rafael Alegría.
"El hecho fue un claro atentado contra nuestras organizaciones sociales y sus dirigentes sociales que están al frente de la resistencia contra el golpe de estado. Les recordamos que hace unos 15 días hubo una bomba capaz de matar a 15 personas que se estalló en la sede del Sindicato de Trabajadores de la Industria de Bebidas y Similares (STIBYS). Hoy se suma este otro hecho criminal en la oficina de la Vía Campesina. Las dos organizaciones antes mencionadas son parte del Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe del Estado", relataba el comunicado.
El dirigente Rafael Alegría comenta que "Los derechos del pueblo están siendo realmente violentados. Esta es una situación lamentable, ya que desde que se inició la resistencia ha habido muchos heridos, asesinados, capturados, desaparecidos y muchas otras violaciones a los derechos humanos de los hondureños."
Sede del sindicato de Coca y Pepsi Cola cercado por fuerzas militares
El sindicato STIBYS, que es uno de los sindicatos más combativos y fuertes del país, está en este momento totalmente militarizado. La sede, que alberga hondureños que vienen del interior del país para participar en las manifestaciones contra el golpe de estado, ha sido hasta ahora un lugar en donde los dirigentes del Frente Contra el Golpe se reúnen.
El presidente de Stibys es el legendario dirigente sindical Carlos H. Reyes, que dos semanas atrás fue brutalmente golpeado por los Comandos Cobra cuando éstos irrumpieron una toma de la carretera al norte de Tegucigalpa. En el hecho fue arrancado parte de la oreja del dirigente y su brazo fue quebrado por dos partes. El líder popular está en reposo con el brazo enyesado.
"Vamos para la Corte Penal Internacional"
El presidente del Comité de Derechos Humanos de Honduras (CODEH), Andrés Pavón, en un comunicado lleno de indignación dice que no "hoy no llamaremos a acciones para enumerar la estadística de la barbarie. La Corte Suprema de Justicia, no sólo justificó el golpe, ahora tolera la barbarie. Retarda, intencionalmente, pronunciarse sobre los recursos de amparo por los toques de queda ilegítimos e ilegales; vamos para la Corte Penal Internacional, ahí haremos otra batalla. Mientras el pueblo muere, los impunes impulsan sus estrategias de muerte, atentan contra la firmeza de la conciencia humana; que nivel de perversidad tienen. Ya sabemos quienes son los responsables de este crimen contra la democracia y el estado de derecho, ya sabemos quienes son. ¿Se podrá esclavizar a un pueblo frente a los ojos del mundo? ¿Qué quiere el mundo que hagamos?"
En referencia a las familias con mayor poder económico en el país, continua: "Los Kafi, los Canahuati, los Facusse, los Nassar, los Vasquez Velasquez, tienen un país, ejercito, policía y están planificando la muerte de lideres sociales, de derechos humanos y junto a la Fiscalía preparan requerimientos fiscales para llevar a prisión a los que no logren asesinar. Ahí han contratado sicarios para provocar una revuelta de reclusos y asesinar a quienes hasta los centros de detención lleguen. Por hoy no comunicaremos estadísticas, que los que ignoran sepan quienes nos asesinan."
Dick Emanuelsson es reportero en América Latina desde 1980 y reside en Tegucigalpa desde 2005. Escribe para varias agencias internacionales.